EL AGUA EN LA FRONTERA MEXICO-GUATEMALA-BELICE

EL AGUA EN LA FRONTERA MEXICO-GUATEMALA-BELICE
Ficha técnica
Editorial:
ECOSUR
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S/. 20,00

El agua en la frontera Mé
xico-Guatemala-Belice
En noviembre de 2003, en el marco de la Tercer
a Feria del Agua, El Colegio de La Frontera
Sur, la Comisión Estatal de Agua y Saneam
iento del gobierno del estado de Chiapas y la
Universidad Autónoma de Chiapas, organizaron el Primer Congreso Internacional sobre Agua
en la Frontera México-Guatemala-Belice, con una doble finalidad: conocer la situación de la
investigación sobre agua en los estados de la
frontera sur de México, en Guatemala y Belice –
sin excluir ningún tema o disciplina– y formar
la Red de Investigadores sobre Agua en la
Frontera México-Guatemala-Belice (RISAF).
El evento resultó más concurrido de lo esperado y en este marco se presentaron tres
conferencias magistrales, 58 ponencias, cinco carte
les, además de la realización de dos paneles
de discusión, el primero con cinco mesas temáticas cuyo propósito era vincular a los
investigadores con los demás participantes en la feria, y el segundo alrede
dor de la problemática
de la cuenca del río Sabinal que atraviesa
la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Las ponencias se expusieron en mesas orga
nizadas de manera temática después de
proceder a una reagrupación de los trabajos recibidos: hidrometría e hidrología, administración
eficiente del agua, calidad de
l agua, dimensión transfronter
iza del análisis del agua,
organización de la cooperación en materia de
agua, políticas a escala nacional o local, manejo
integrado de cuencas, participación ciudadana y comunitaria.
Los participantes procedían de tres de los cuatro estados de la frontera sur y de Yucatán,
de diferentes partes del centro y norte de la
República mexicana, de Guatemala y Canadá. La
participación de Belice no se pudo concretar en
el último momento, aunque varios colegas
mexicanos hicieron referencia al
tema de las aguas compartidas entre México y Belice. De igual
forma, no hubo presentación de personas
procedentes del estado de Tabasco.
A pesar de la publicación de una convocatoria
lo más amplia posible, algunos aspectos
sumamente relevantes para el agua en el territorio definido como marco del congreso quedaron
sin ser evocados, lo cual nos permite ent
onces identificar los intereses de las actuales
El agua en la frontera Mé
xico-Guatemala-Belice
investigaciones además de los principales compone
ntes faltantes acerca del agua en la frontera
México-Guatemala-Belice.
En cuanto a los temas ausentes, notamos po
cas referencias a la relación entre pueblos
indígenas y agua, con la excepción de la conf
erencia magistral del Dr. Francisco Peña, del
Colegio de San Luis –colega que vino del centr
o de la República–, así como solamente algunas
ponencias que tratan del tema de la irrigación y desde una perspectiva técnica. La economía del
agua, poco desarrollada en México
, también fue un tópico ausente,
al igual que la historia del
agua, aunque este tema cuenta con un cuerpo de
especialistas muy reconocidos en México, pero
cuyos estudios abarcan un territorio que cubre de Pu
ebla a la frontera norte de México, es decir,
ubicado al norte de la región definida
por la convocatoria de este congreso.
Para una región caracterizada por una población mayoritariamente rural, la ausencia de
la temática del agua en los espacios urbanos no
constituye realmente una sorpresa, pero cabe
subrayar que por ser una de las fuentes de contaminación de las aguas residuales en la zona, en
donde pocos centros urbanos poseen sistemas de tratamiento, consideramos que hizo falta
abordar la problemática, la cual fue evocad
a indirectamente a través de algunas ponencias
presentadas sobre calidad del agua.
Cabe mencionar que varias exposiciones pret
endieron presentar la experiencia de la
frontera norte en materia de agua para plantear
su posible réplica en la frontera sur, ignorando
los contextos sociales, culturales, económicos
, políticos e históricos tan distintos que
caracterizan nuestra otra frontera, todavía
desconocida y olvidada en muchos aspectos, y
principalmente en materia de a
gua. Falta profundizar en el conocimiento de la zona y sus
características hidrológicas y humanas, y es imprescindible tomar distancia con las experiencias
que hicieron receta en el norte del país para
poder plantear soluciones reales, adecuadas e
innovadoras en el sur, partiendo del reconocim
iento de que ambas situaciones difieren
sustancialmente.
El agua en la frontera Mé
xico-Guatemala-Belice
Si excluimos las pocas ponencias que trataron de la dimensión bilateral o trilateral del
agua en la frontera México-Guatemala-Bel
ice, observamos que el estudio del agua,
independientemente de la ciencia y de la disci
plina en la cual se inscribe, no contempla la
dimensión transfronteriza, y que las cuencas compartidas entre los tres países siguen truncadas
en la mayoría de los trabajos de los investigadores, quienes no consideran la existencia de dicha
dimensión para sus planteamientos y análisis. Es
decir, la investigación científica sobre agua en
la frontera México-Guatemala-Belice, por lo
general respeta las fronteras que dividen estos
Estados-nación sin cuestionarlas, lo cual pone en
peligro soluciones integrales para el manejo
del recurso y hace del manejo de cuencas un discurso que no se lleva a la práctica fuera de las
fronteras nacionales. En este sentido, la mayoría de los trabajos presentados en el congreso son
estudios locales, a veces aplicables a uno o dos est
ados, pero son escasos los planteamientos que
consideran la dimensión fronteriza y transfronteriza, más allá de una
circunstancia geográfica
que llevó a realizar el estudio en la zona de la frontera.
La investigación sobre temáticas fronterizas y transfronterizas en el sur de México
enfrenta serios retos que no se circunscriben al te
ma del agua y esta situación se debe a varios
factores. En comparación con Guatemala y sobre todo con Belice, México representa una
nación potente y obviamente las relaciones con sus vecinos del sur no se establecen sobre una
base de igualdad. Tal situación se asemeja a la relación México-Estados Unidos respecto a la
investigación en la frontera norte de México. Sin
embargo, una diferencia fundamental es que la
inversión de México en investigación científica es raquítica en comparación con la de Estados
Unidos: mientras en 2002, México ni siquiera des
tina un 0.5% de su Producto Interno Bruto a la
investigación, los Estados Unidos alcanzan casi
el 2% (OCDE, 2004). Tomando en cuenta esta
realidad, las posibilidades de realizar y apoyar
estudios conjuntos del otro lado de la línea de
división internacional, en Guatemala y Belice,
son sumamente limitadas. Por tomar sólo un
ejemplo, las convocatorias de los fondos mixtos y sectoriales organizadas en México por el
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONA
CYT) conjuntamente con los estados en el
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primer caso, y con las diferentes secretarías
para el segundo, difícilmente permiten incluir
viáticos internacionales para hacer trabajo de campo fuera de las fronteras mexicanas.
México puede parecer un coloso frente a Gu
atemala y Belice debido al tamaño de su
población, de su territorio y de su peso ec
onómico. Esta desigualdad se agudiza debido a
circunstancias históricas que no han favorecido el florecimiento de la investigación en ambos
países: más de tres décadas de conflicto armado en Guatemala y una independencia muy
reciente para Belice, formalizada en 1981.
En materia de agua, la situación es aún
más compleja porque los gobiernos no han
podido o no han tenido la voluntad de concerta
r un acuerdo al respecto después de más de un
siglo de la firma de un acuerdo definitivo sobre la
frontera terrestre entre México y Guatemala,
y México y Honduras Británica –hoy en día Belice–, en 1895 y 1893, respectivamente.
Si a las carencias detectadas en el campo de la investigación añadimos un desinterés
patente de las autoridades públicas para el tema
del agua en la frontera sur cuando este tema
rebasa el ámbito de las fronteras políticas, el c
onjunto repercute en una ausencia de recursos
financieros disponibles para apoyar proyectos b
ilaterales y menos aún trilaterales; así, tenemos
que reconocer que nos enfrentamos a un reto descomunal.
Para no caer en una apreciación sumamente negativa y pesimista, es fundamental
resaltar que la experiencia del
congreso muestra que existen esfuerzos desarticulados a escala
local o regional que conviene vincular con otros
proyectos similares, o para los cuales es posible
sugerir o plantear objetivos más ambiciosos e in
tegrales. En este sentido, la RISAF –creada en
el marco del congreso– posee un campo muy amplio si se dedica a impulsar acciones
académicas encaminadas a atender el rezago de la investigación sobre agua en la frontera
México-Guatemala-Belice. No estamos hablando de rezago sin tener elementos que lo
evidencien; por ejemplo, a la fecha no existe una
delimitación precisa y definitiva de las cuencas
internacionales, compartidas o transfronterizas entr
e los tres países. El reto tiene una magnitud
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considerable y este libro pretende aportar una primera semilla para alentar dicho esfuerzo
apasionante.
Posteriormente al congreso se emitió una convo
catoria para recibir las ponencias de los
participantes que deseaban ver su trabajo incluido en una publicación que tomara la tradicional
forma de un libro y no se limitara a una versión
electrónica, dado que las condiciones de nuestra
región impiden una adecuada difusión de tal
es formatos a los sectores más empobrecidos. A
diferencia de las mesas organizadas en el c
ongreso, conformadas desde un enfoque temático o
disciplinario, en este volumen se pone énfasis en
una visión integral, y entonces se plantea una
estructura de presentación transversal de los
trabajos que permita apreciar el carácter
multidisciplinario del conjunto, haciendo
énfasis en la temática fronteriza.
La primera parte reagrupa aspectos teóricos
y metodológicos para el estudio del agua en
la frontera México-Guatemala-Belice, sin importar las disciplinas. Los primeros trabajos
presentan conceptos y metodologías aplicables a la región, mientras un segundo grupo comparte
experiencias del norte de la Re
pública o planteamientos de cará
cter general para su posible
aplicación en el territorio que nos interesa.
La segunda parte presenta algunas problemáticas de alcance regional muy significativas
para México y Guatemala: las presas, las leyes
y las políticas, la privatización, la ausencia de
participación social, los procesos de integr
ación económica; tales problemáticas tienen una
dimensión que rebasa lo local y se refieren a aspectos sociales y políticos.
Un conjunto de resultados de investig
ación que representan estudios de caso o
experimentos conforman la tercera parte de este libro. Todos estos trabajos se refieren a
experiencias mexicanas de tipo local y su releva
ncia se fundamenta en su posible replica en
otros contextos.
Un fenómeno muy relevante cuando se estudia el agua en la frontera sur son los
recientes procesos participativos en los que es patente la dificultad de actuar en una escala que
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transcienda lo nacional. La cuarta parte
reúne la observación y análisis de estos
acontecimientos, subrayando su importancia y señalando sus limitaciones.
Finalmente, la quinta parte se centra en el estudio del agua como recurso, es decir en su
descripción, medición y en la exposición de fenómenos climatológicos normales o
excepcionales encontrados en diferentes part
es de la región llamada frontera México-
Guatemala-Belice.
El ánimo de editar los trabajos en este volumen debe ser considerado como un primer
paso encaminado hacia la búsqueda de una mirada
más integral y compleja para entender el
agua en la frontera México-Guatemala-Belice,
desde una perspectiva que rebasará forzosamente
lo nacional. En este sentido la RISAF debe juga
r un papel relevante en un reto que apenas
empieza a ser esbozado.