GLENN GOULD. CARTAS ESCOGIDAS

GLENN GOULD
Ficha técnica
Editorial:
GLOBAL RHYTIM PRESS
Materia
Música
ISBN:
978-84-96879-56-0
Disponibilidad:
Consultar stock al 01-4225307

S/. 84,00

Cuando se pronuncia el nombre de Glenn Gould es imposible no pensar en las Variaciones Goldberg de Johann Sebastian Bach. Así le ocurría también a Thomas Bernhard (1931-1989). El escritor austríaco no pudo evitar la referencia explícita a su héroe musical cuando un año después de la muerte de Gould, en 1983, publicaba su novela Der Untergeher -en castellano, el malogrado-. Desde entonces, y mucho antes, son muchos los que han intentado ofrecernos un acercamiento al universo artístico del hombre y del músico. Los trabajos de Bruno Monsaingeon o Tim Page se cuentan entre las cimas más altas que nos permiten obtener una vista nítida de su mundo, del mundo de uno de los más excéntricos e impresionantes pianistas de la historia reciente. Sus lecturas de Mozart, Bach o Schubert eran soberbias, extremadamente personales, vibrantes, llenas de una luz que, concentrada, pervivía en el interior de un estudio de grabación, emergiendo a lo sumo en forma de balbuceos, de cantinelas y vocalizaciones continuas, acompañando a las líneas melódicas que dibujaba con las manos a lo largo de tantas grabaciones. Sin embargo, lejos de los focos, de los escenarios y del público, Gould era para otros un perturbado, un sacrílego, un exhibicionista sádico cuya rareza y estilo transgresor imprimían una peculiar marca que hacía las delicias de los más avezados cazadores de reliquias. El lector melómano tiene ahora la posibilidad de acceder a una selección de su correspondencia que Global Rhythm Press ha editado recientemente en una traducción castellana de Ferrán Esteve, quien fuera responsable anteriormente de la traducción que la misma editorial publicó en 2007 de sus Conversaciones con Jonathan Cott. El epistolario que ahora se publica en versión castellana, presentado de forma cronológica, contiene ciento ochenta y cuatro cartas sobre temas que van desde las preferencias dentro del repertorio pianístico hasta las razones del rechazo del escenario y posterior reclusión en el estudio. A lo largo de sus más de trescientas páginas el músico dialoga con todo tipo de personas, entre las que se cuentan directores consumados, intérpretes virtuosos, productores radiofónicos y televisivos, amigos personales o simples admiradores de su figura. La selección ha sido realizada con un criterio muy acertado y ofrece una imagen real de Glenn Gould, muy lejana de aquel puritano excéntrico y andrógino que a menudo caló. Sus responsables son John Roberts, presidente de la Glenn Gould Foundation, y Ghyslaine Guertin, profesora de filosofía y musicóloga, de las universidades de Montreal y Quebec. Ellos fueron los encargados en 1995 de la selección realizada para la publicación inglesa original, que aquí se traduce. Un documento precioso para todos aquellos que deseen ahondar en las profundidades inmensas del pensamiento polifónico de Gould. Su quimera se mira todavía en el legado de una inmensa discografía, el mejor reflejo de una existencia insólita cuya tragedia devino mito.