LA MUJER ALFARERA ANTE LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO, LA ECONOMÍA SOCIAL Y FAMILIAR

LA MUJER ALFARERA ANTE LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO, LA ECONOMÍA SOCIAL Y FAMILIAR
Ficha técnica
Editorial:
INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA - IN
ISBN:
978-968-03-0255-0
Páginas:
138
Encuadernación:
Rústica
Disponibilidad:
Consultar stock al 01-4225307

S/. 30,00

En muchas poblaciones rurales de México, la artesanía ocupa un lugar importante en la economía. La mayor parte de estas actividades son realizadas por mujeres; el caso de la alfarería no es diferente. Las mujeres alfareras, al igual que otras, llevan en sus hombros gran carga de responsabilidades y tareas. De ellas depende en buena medida la economía de sus comunidades: ayudan en el campo, asumen la educación y enseñanza de los hijos, alimentación de la familia, aseo de la casa y, en muchos casos, los quehaceres asignados por lo general a los hombres, como la agricultura o proveer materias para el trabajo artesanal.Como productora, la mujer no sólo debe de hacer la loza para la manutención de su familia, sino también transmitir las normas heredadas para su elaboración. Esto es el conocimiento tradicional alfarero. Sus conocimientos ancestrales le habilitan para interactuar con la naturaleza de manera racional, pero la necesidad y competencia en el mercado la obligan a modificar sus formas productivas y, con ello, su relación con el medio natural. Muchas de ellas están conscientes que los cambios afectan no sólo sus procedimientos de antaño, sino que además provocan modificaciones drásticas al entorno. Sin embargo, la mayoría asume su actividad cotidiana y las transformaciones del paisaje natural como parte del devenir.El presente trabajo registra sucesos, los cuales forjan nuevas relaciones con el medio natural, identidades técnicas y de género, que interfieren en la vida de una comunidad. El primer objetivo es propiciar en la población eje de este estudio un conocimiento reflexivo de dichos acontecimientos y presentar alternativas que puedan que puedan hacer sustentable la producción artesanal alfarera, viable la ganancia económica, en armonía con el patrimonio cultural y natural, para la permanencia de estas comunidades. El segundo busca informar, y si es posible incidir en la comunidad académica respecto a la estructuración de programas y proyectos de sustentabilidad.