VIVIR PARA SENTIRSE VIVO. 2.304.400 PASOS HASTA EL FIN DEL MUNDO

VIVIR PARA SENTIRSE VIVO
Ficha técnica
Editorial:
EDICIONES B
Año de edición:
ISBN:
978-84-666-5251-3
Páginas:
208
Encuadernación:
Rústica
Disponibilidad:
Disponibilidad inmediata

S/. 71,00
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Vivir para sentirse vivo, de Albert Bosch, es un libro de autoayuda en el que la aventura y la descripción de la travesía que llevó a cabo el autor permiten englobar conceptos como los de motivación, superación, aprendizaje, felicidad, compromiso, radicalidad, fuerza mental... Un libro dirigido a todos aquellos que no renuncian ni renunciarán nunca, a tener una existencia especial, coherente con sus propios sueños y pensada como un camino para la evolución personal a través de la acción comprometida. Vivir para sentirse vivo es dietario, libro testimonial y lección de vida escrito por el primer español en alcanzar el Polo Sur sin ayuda externa ni avituallamiento de ningún tipo.Albert Bosch es un aventurero vital que no se conforma con soñar proyectos, sino que intenta siempre llevarlos a la práctica, para vivir así una vida intensa e interesante. Después de una larga trayectoria de aventuras, el 4 de Enero de 2012 culminó la travesía integral de la Antártida, desde el mar hasta el Polo Sur geográfico. Sesenta y siete días de expedición sin recibir ningún suministro exterior, de los cuales cuatro estuvo avanzando con su compañero, quince bloqueado en una tienda por una gran tormenta, y cuarenta y ocho totalmente solo tirando de un trineo de 134 kilos de peso hasta alcanzar su objetivo. En total, 2.304.400 pasos hasta el fin del mundo. A partir de la narración de esta experiencia extrema, Albert Bosch nos aporta una apasionante reflexión sobre el propio liderazgo en nuestros proyectos vitales y nuestra posibilidad de llevar a cabo acciones extraordinarias.Una aventura es mucho más que un deporte; es un proyecto global que se asimila a un plan de empresa. Si sólo nos quedamos en el campo de los sueños y no actuamos, viviremos siempre en condicional. Motivación significa tener motivos para la acción. Nunca debe confundirse el riesgo con la temeridad. Más allá de erigirnos en un ejemplo de perseverancia, tendríamos que aspirar a ser un modelo de liderazgo próspero y consciente que sobrepase un mero objetivo individual. La soledad que responde a una decisión voluntaria es muy expansiva y nos da la posibilidad de experimentar momentos excepcionales, una gran aventura a través de nuestro mapa interior.