Un clásico de la literatura norteamericana que retrata con brillantez los felices años veinte: nadie conocía exactamente quién era Gatsby algunos decían que había sido espía alemán durante la Primera Guerra Mundial, otros que estaba emparentado con una familia real europea, pero nadie lo superaba en espléndida hospitalidad, pues las fiestas más maravillosas tenían lugar en su soberbia mansión de Long Island, la ironía de esa fachada fabulosa es que no la había construido para deslumbrar al mundo, a los amigos o a una esposa, sino para impresionar a la chica que había amado, su sueño y su ilusión. «El gran Gatsby tiene pocos rivales como la gran novela americana del siglo XX. Al volver a leerla, una vez más, mi inicial y primera reacción es de renovado placer», Harold Bloom.