Pocas poetas peruanas tan irrepetibles y, a la vez, poco conocidas como Julia Ferrer, figura soslayada de la brillante generación del 50. La suya es una poesía enigmática y vitalista, entregada al juego y la sensación, siempre abierta al símbolo. Autora oculta, porque sus únicos dos libros, "Imágenes porque sí" (1958) y "La olvidada lección de cosas olvidadas" (1966), son hoy piezas inhallables. Pero también autora de culto, porque frente a la dificultad para acceder a sus poemas, grupos de lectores sobre todo, de lectoras encontraron la manera de leerla, trashumando su curiosidad de las fotocopias a los cuadernos universitarios y de estos a las ruinas de los blogs abandonados de poesía, para compartir sus textos y conservar su historia.
"A la orilla de todos los sueños. Poesía reunida" busca reparar esa inaccesibilidad y sumarse al esfuerzo de quienes, como Tilsa Otta (prologuista) y Paul Guillén (compilador), vienen trabajando en difundir la obra de Julia Ferrer. Para que ya no sea esa joya brillante, casi desconocida; sino un nuevo faro de originalidad en la poesía peruana.