En abril del año de 1987 un pequeño equipo de arqueólogos peruanos, asumimos la responsabilidad de salvar del saqueo y destrucción la plataforma funeraria del Santuario Mochica de Sipán, destino trágico que amenaza y afecta permanentemente la extraordinaria y cuantiosa herencia cultural del Perú. Nuestra intervención iniciada en difíciles circunstancias y con limitados recursos brindados por empresas e instituciones comprometidas con la cultura nacional, permitió después de un exhaustivo trabajo arqueológico lograr la recuperación científica de la llamada «Tumba del Señor de Sipán». El primer contexto funerario intacto de un gobernante del antiguo Perú que mostraba al mundo de hoy toda su magnificencia y una invalorable información para conocer y reconstruir el nivel de desarrollo tecnológico, organización socio-política y pensamiento religioso de los Moche o Mochicas, una de las más importantes culturas pre-incas.