En el lúcido y poco convencional ensayo que prologa estas páginas, Thomas Mnn descubre a lo largo de la obra de Theodor Storm " una obstinación anímica doliente, para la que el presente no es más que fría extrañeza". Continuador de la tradición romántica, Storm encuentra sólo en el pasado y su recuerdo la fuente de toda intensidad vital y estética; y así en Sobre la crónica de la Casa Gris ( n1883-1884), sugerida por la visión de unas ruinas en "una tarde tormentosa con su atmósfera de leyenda nórdica", reconstruye la historia de la extinción de una familia a través de la clásica peripecia de un Caín bueno, que mata a su hermano para vengar a la mujer que amaba, y que habrá de esperar dos generaciones para expiar su pecado. Mediante una técnica compleja y objetiva que convierte al cronista en parte de la crónica, revive ante el lector un mundo perdido más allá de la historia y la leyenda, y quizá sólo presente en el testimonio mudo y misterioso de la naturaleza.