Desde la desmesura paródica y el minucioso detalle de los intersticios del poder, Guillermo Quiroz nos ofrece la crónica del levante, auge y ocaso de uno de los personajes más controvertidos de la historia política peruana del siglo XX. el autócrata Manuel A.
Odría.
A partir de la construcción de un discurso mordaz, este relato sobre las cuitas dictatoriales no escatima ejemplos para exhibir la versión tragicómica, chabacana y agridulce de un hombre obsesionado con la posteridad que determinó el rumbo del país.
Así, antes que una biografía académica o un trabajo de escrupulosa historiografía, Animus jodiendi revela los entresijos del Ochenio para mostrarnos, con espanto e ironía, que el Perú tiene una debilidad por la corrupción y el violento disparate, que la degradación política es de larga data y que, a pesar los más de setenta años transcurridos, no hemos cambiado tanto.