Próxima a cumplir setenta años, Adriana Verón Taipe ha decidido escribir la historia de su atribulada vida limeña, cuyo origen es una infancia feliz, marcada por una familia que habita el centro orgulloso de una sociedad llena de contrastes. Sin embargo, una pérdida súbita da paso a una realidad más incierta, donde la memoria se convierte en campo de batalla entre lo vivido, lo imaginado y lo que no pudo ser. En una Lima que despierta al siglo XX entre tranvías, salones de baile y paseos aristocráticos, Adriana recompone, mediante la escritura, una vida signada por la culpa, el deseo y la nostalgia. Desde su casa frente al mar, evoca los lugares, historias y personajes de una ciudad que va transformándose a lo largo de las décadas, y por la que circulan figuras como Abraham Valdelomar, María Wiesse, José Carlos Mariátegui, César Vallejo, Magda Portal y Felipe Pinglo Alva. Memorias de una limeña es un fascinante retrato de época y una exploración en la intimidad de una mujer tan sensible como voluntariosa. Alonso Cueto nos recuerda en esta novela que la memoria es una forma de invención, donde cada objeto, cada gesto, cada silencio guardan la huella de una vida que se resiste a desaparecer.