Como Yoknapatawpha, Macondo, o Comala, Lino Bolaños Baldassari nos relata acerca de San Judas Tadeo, un pueblo ¿imaginario? en el norte del Perú. Allí, casi aislados del mundo, los personajes se odian, se aman, se entrecruzan en una novela plena de ternura, de humor y de imaginación poética. Y Tarsicio, a modo de enviado del cielo, aparece en el pueblo, una vez al año, atravesando el desierto, para hacer los milagros que cada uno necesita, comenzando por el propio lector.
El pensamiento mágico, estrechamente ligado con el pensamiento racional, forman parte natural, sin artificios, de este espléndido relato.
Esta novela marca un hito en la literatura fantástica en el Perú
EL EDITOR