AA.VV
Esta obra colectiva, pensada como homenaje a José Antonio García Belaunde, supera la acción homenaje y se convierte en un lugar de memoria, testimonio y reflexión crítica sobre una vida dedicada al servicio del Perú. Más allá del recuerdo de la vida de un diplomático sobresaliente, estas páginas proponen reflexionar sobre una doctrina de ejercicio de la función pública en la que el poder se entiende, ante todo, como una responsabilidad ética ineludible.
Joselo, como lo llamábamos amigos y conocidos fue un humanista en la función pública. Su pensamiento y su accionar no provenían ni del cálculo ni de la improvisación, sino de una sólida educación, de un conocimiento literario e histórico profundo, y de una postura firme respecto al valor del derecho internacional como marco para la coexistencia entre los Estados.
Este libro recoge voces diversas que dan testimonio de estas múltiples dimensiones. Se busca retratar la figura del estadista, el diplomático, el maestro, el amigo y el ser humano. No se trata de construir una imagen idealizada, sino de ofrecer un retrato fiel y complejo, que permita comprender porque José Antonio García Belaunde dejo una huella tan profunda en quienes compartieron con él responsabilidades, ideas y afectos.