La historia mochica no se entiende solo desde el brillo de los grandes hallazgos, sino también desde la trama densa de relaciones sociales que hicieron posible las piezas maestras que hoy llenan nuestros museos.
Durante mucho tiempo, la imagen de los mochicas estuvo dominada por tumbas espectaculares, gobernantes poderosos y extraordinarias obras de arte. Sin restar importancia a estos hallazgos, Henry Tantaleán propone ampliar la mirada para reconstruir el mundo que les dio origen.
Detrás de los objetos más admirados de la arqueología peruana existieron agricultores que transformaron el desierto mediante complejos sistemas de irrigación, pescadores que aprovecharon los recursos del mar, artesanos especializados, autoridades locales y especialistas religiosos que organizaron la vida de los valles de la costa norte durante siglos.
A partir de las investigaciones arqueológicas más recientes, este libro recorre la formación, expansión y transformación de una sociedad que desarrolló formas originales de organización política, económica y religiosa, y que dejó una huella duradera en la historia andina.