«Parece más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo». Esta famosa frase resume la impotencia política de nuestra época y esa sensación de que ya no hay nada más que hacer. Pero el reconocido sociólogo Danilo Martuccelli nos propone cambiar de perspectiva y hacernos la pregunta correcta: ¿de verdad tenemos que obsesionarnos con el fin del sistema, o más bien deberíamos descubrir qué es lo que hace que el capitalismo sea psíquicamente invencible?
Con un tono irónico y sugerente que juega con el «lenguaje diabólico del mal», este ensayo sociológico demuestra que el mayor triunfo del capitalismo no está en la codicia de los bancos ni en la exclusión de los mercados, sino en su asombrosa capacidad para colarse en nuestra mente y adueñarse de nuestros deseos. El sistema logró una jugada maestra: se apropió de los vicios, el lucro y la ambición esos elementos que la moral siempre condenó y los transformó en el motor libidinal de nuestras energías cotidianas a través de lo que la psicología llama catexia.
El secreto (diabólico) del capitalismo. Su cultura, sus razones, sus placeres nos invita a romper con el viejo molde de la revolución política y a buscar la verdadera explicación de la transformación capitalista allí donde hoy late más fuerte: en los efectos de la innovación científica, tecnológica y cultural.