Guadalupe y Teófilo cruzaron sus caminos en la primaria. Luego, tras la salida de Teófilo porque sus padres lo cambiaron de colegio, continuaron su amistad gracias a la casualidad que los reuniría nuevamente. La marca de Caín es una novela profundamente psicológica que evidencia la importancia de los hechos y las circunstancias en la formación de las personalidades y del destino de estos dos personajes. Un importante llamado a la reflexión sobre temas como la familia y la religión, así como una profunda crítica a temas tan urgentes como el bullying y el racismo. En las vidas y reflexiones de ambos, podemos entender cómo los mecanismos de reflexión los llevaron a la toma de sus respectivas decisiones que construirían sus destinos.