La vida de Nelson está hecha pedazos. Recién despedido de un trabajo insulso, rechazado por la amiga de la que lleva desde siempre enamorado, con una carrera literaria que nunca arrancó y un estómago más bien sensible, recibe una oferta laboral extraña. Don Reynaldo Mestizo, familiar de un antiguo compañero y vendedor de telas en un barrio popular, quiere lanzarse de concejal y necesita que alguien redacte sus propuestas de campaña. Nelson, sin un duro, acepta y empieza a visitar al susodicho, cuyas propuestas resultan más bien disparatadas, y se entera de algunos detalles de la vida amorosa de este hombre que parecen salidos de una novela.
Una tarde, sorprendido por la llegada de Nelson a la cita que habían fijado, Reynaldo lo deja seguir a su casa. Y Nelson, inquieto por los golpes desesperados provenientes de una habitación del segundo piso, sube y lo que se encuentra al abrir la puerta dará un giro alucinante a esta historia en la que nada es lo que parece y de la que solo se puede salir boquiabierto, sobrecogido y con la certeza de que se acaba de leer una obra magistral con altas dosis de humor y belleza.