Este tratado recorre los imaginarios culturales del Perú contemporáneo con una voz irreverente y visionaria. Entre sátira, crónica delirante e invocación ritual, Diego Lazarte convoca un universo donde conviven poetas muertos, brujos amazónicos, cementerios, santos literarios y fantasmas urbanos. Lima, los Andes, la Amazonía, las bibliotecas y los velorios se convierten así en escenarios donde la tradición culta y la cultura popular se cruzan sin jerarquías, mezclando memoria literaria, humor corrosivo e imaginación fantástica. El resultado es un mapa heterodoxo de la poesía y de sus mitologías: una celebración inquietante y humorística del oficio de escribir, donde la memoria literaria dialoga con la muerte, la alucinación y sus propias supersticiones.