En la Lima del siglo XVII, las mujeres católicas devotas adquirieron una profunda comprensión teológica y manifestaron su devoción espiritual mediante el estudio de una amplia gama de textos y objetos sagrados, así como entre sí, con sus familias y con las autoridades eclesiásticas. En Encarnando lo sagrado, Nancy E. van Deusen analiza cómo estas mujeres crearon y desarrollaron una existencia espiritual dentro del complejo contexto social de la ciudad colonial. A través de un análisis minucioso de diversas fuentes primarias, van Deusen demuestra que estas mujeres reconocieron lo divino o fueron objetivadas como conductos de santidad de maneras innovadoras y poderosas: vistiendo estatuas religiosas, realizando actos de caridad, compartiendo visiones espirituales interiorizadas, escribiendo textos autobiográficos u ofreciendo su cabello o uñas a los discípulos como reliquias vivientes. En estas manifestaciones de piedad, cada una de estas mujeres trascendió las limitadas vías disponibles para expresar y practicar su fe en la Lima colonial, y cada una transformó el catolicismo de la época moderna temprana de forma significativa.