Las crónicas de este libro no describen la vida de los otros. No son recuentos de pequeñas biografias. Lo que hace Marcela Robles es sugerirnos una mirada a partir de la cual va construyendo los personajes de los que se ocupa. Por eso, le huye al dato curioso y a la anécdota hilarante. Prefiere, en su lugar, dibujar otras existencias a partir de retazos significativos de vidas que va hilvanando con citas precisas, combinadas con reflexiones lúcidas. Pero ¿quiénes son esos otros y por qué habitan estas páginas? Personajes tan disimiles como Marie Curie, Juan Rulfo, Jean Genet, Kurt Vonnegut o Clorinda Matto de Turner, entre muchos más, han sido elegidos porque sus vidas y obras con sus aciertos y sus errores otorgan sentido a la existencia de la cronista, que se reconoce inacabada, como todos.
En tiempos de inteligencia artificial y de información enlatada, miradas como la de Robles resultan indispensables. Con la rigurosidad del periodismo y la elegancia de la poesía, estas páginas nos ofrecen un placer estético profundo y, a la vez, nos interpelan con preguntas que quizá no tengan respuesta. La lectura de este libro nos ayuda a conjurar la soledad y, sin duda, nos invita a abrazar valiosos referentes que nos recuerdan que la vida, la nuestra y la de los demás, casi siempre vale la pena.
Patricia del Río