Un ensayo literario sobre lenguaje, herencia y violencia peruana,escrito desde la intimidad de una infancia que abre una salida.
Un hombre escribe desde una infancia que empieza a hablar y desde una historia que no deja de volver. En las calles de Lima, en los libros heredados, en la pandemia, en los nombres mal escritos y en los muertos que persisten, busca saber qué puede transmitirse sin condenar a otros a repetir el daño.